¿Por qué los coches eléctricos son favorables para el medio ambiente?

En la actualidad, los coches eléctricos están comenzando a ganar peso en la industria automovilística. Este hecho se debe fundamentalmente a las ventajas que presenta frente a los tradicionales coches de combustible.

El fin de los vehículos eléctricos es obvio: frenar los impactos nocivos sobre el medio ambiente. En principio, los coches eléctricos son beneficiosos porque están impulsados por un motor eléctrico y llevan baterías recargables. El uso de energía eléctrica para movilizar el coche, evita la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera. La gasolina usada para el transporte supone alrededor del 80% de la contaminación urbana total. Solo en España, se emiten durante un año 50 millones de toneladas de dióxido de carbono.

Además, un coche eléctrico funciona a través de uno o varios motores eléctricos, lo que supone la eliminación total de la necesidad de carburantes. Según las estadísticas, un automóvil eléctrico resulta un 97% más limpio que uno tradicional. Además, contribuyen a evitar tanto la contaminación atmosférica, como la acústica.

Por otra parte, la energía utilizada para fabricar las baterías de estos automóviles ecológicos no supera a la empleada en los coches convencionales, que utilizan como materia prima al litio.

El objetivo de los fabricantes de coches eléctricos es el ahorro energético pero, a su vez, utilizan la energía eléctrica para desarrollar vehículos ecológicos, que es una forma de poner su granito de arena en el cuidado medioambiental.